3 errores comunes al armar una promoción que termina perdiendo plata

No recalcular el margen después del descuento. Un 20% off suena chico, pero si tu margen normal es del 25%, ese descuento casi te deja sin ganancia. Antes de lanzar cualquier oferta, hacé la cuenta real de cuánto te queda por unidad vendida, no solo cuánto "suena bien" como porcentaje.
Aplicar el descuento sobre productos que ya tienen poco margen. No todos los productos de tu catálogo pueden bancarse un descuento por igual. Los que ya son ajustados de por sí deberían quedar afuera de las promociones grandes, y reservar los descuentos fuertes para los que tienen más margen para jugar.
No ponerle límite de tiempo o cantidad. Una promoción sin fecha de cierre ni stock limitado deja de sentirse como una oportunidad y empieza a sentirse como el precio normal — y ahí perdés la urgencia que hace que la gente compre ahora en vez de "después". Además, corrés el riesgo de que tus clientes esperen siempre el descuento antes de comprar.


