Combos y paquetes: cómo armar ofertas que suben el ticket promedio

Armar combos —juntar dos o más productos o servicios a un precio conjunto levemente menor a la suma de cada uno por separado— tiene una ventaja doble: el cliente siente que está ahorrando, y vos vendés más unidades por transacción de las que hubiera comprado por separado.
La clave para que un combo funcione es combinar bien: un producto de alta demanda con uno de menor rotación (así ayudás a mover lo que menos se vende), o un producto principal con un complemento que naturalmente se usa junto (por ejemplo, un servicio con su mantenimiento, o un producto con su accesorio). El descuento del combo no necesita ser grande — muchas veces alcanza con un 10-15% para que se perciba como una ventaja real sin resignar demasiado margen.
Otra variante útil son los paquetes por volumen de servicio: en vez de cobrar por sesión o por entrega individual, ofrecer un paquete de varias unidades a un precio algo menor por unidad. Esto no solo sube el ticket promedio de una sola vez, sino que además asegura que ese cliente vuelva a usar tu servicio varias veces, en lugar de decidir mes a mes si te vuelve a contratar.


