Cómo comunicar un descuento sin que parezca que antes cobrabas de más

Un error frecuente (y que además puede traer problemas legales, porque en Argentina la Ley de Defensa del Consumidor lo contempla) es inflar artificialmente el "precio anterior" tachado para que el descuento se vea más grande de lo que realmente es. Más allá del riesgo legal, es una práctica que, cuando se descubre, destruye la confianza del cliente de una sola vez.
La forma más honesta y efectiva de comunicar un descuento es explicar el motivo: "liquidamos stock de temporada", "descuento por los primeros 20 pedidos", "precio especial por el aniversario del negocio". Un motivo concreto hace que el descuento se sienta como una oportunidad real y no como una rebaja arbitraria o sospechosa.
También ayuda mostrar el beneficio en términos concretos en vez de solo en porcentaje: "ahorrás $3.000" suele generar más reacción que "25% off", porque el cliente no tiene que hacer la cuenta mental para entender cuánto se ahorra realmente. Combinar un motivo claro con un beneficio concreto es la fórmula más simple para que un descuento venda sin generar desconfianza.


